Construimos y operamos Mesnada, una plantilla virtual de agentes para empresas.
Mesnada atiende a quien escribe a una empresa —por WhatsApp, por web o por SMS— con la información que esa empresa aporta y dentro del horario que decide. Cuando un agente no sabe algo, lo dice y pasa la conversación a una persona. No lo rellena.
Una mesnada era la hueste al servicio de un señor. El nombre no es decoración: estos agentes trabajan para una empresa, con lo que esa empresa sabe, y responden ante ella.
El botón de abajo a la derecha no es un formulario de contacto: es uno de nuestros agentes. Pregúntale lo que quieras sobre Mesnada.
Si no lo sabe, te lo dirá y me pasará la conversación. Eso no es un fallo del agente — es cómo está hecho.
Una empresa de reparto de última milla en Estados Unidos recibe candidatos a conductor por WhatsApp. Su agente de reclutamiento responde dudas sobre requisitos, pago y condiciones; comprueba qué oficina le queda cerca a cada persona; ofrece los huecos libres y agenda la entrevista — sin que nadie del equipo intervenga.
Si alguien pregunta algo que no está en los documentos de la empresa, no improvisa: lo dice y pasa la conversación a una persona de selección.
Ocho oficinas, dos idiomas, y el mismo agente atendiendo a la vez a quien escribe desde Alabama y desde Nueva York, cada uno en su huso horario.
Estas no son frases de catálogo: están escritas en el código y en la documentación interna, y son las que deciden cuando algo se tuerce.
Hay más productos en desarrollo. No los listamos aquí porque todavía no atienden a ningún cliente, y anunciar lo que no existe es la forma más rápida de que no te crean lo que sí. Cuando uno esté en manos de alguien de verdad, aparecerá en esta página.
Tramitago es la empresa: con quien se firma, quien responde y la que figura abajo. Mesnada es lo que construye y opera.
Y es pequeña: una persona construyendo y operando la plataforma, con clientes reales en producción. Eso tiene una ventaja —quien te atiende es quien escribió el sistema— y un límite, que es el tamaño. Las dos cosas se dicen antes de firmar, no después.